viernes, 26 de diciembre de 2008

Tecnología del Concreto en la UANL: de sólido reconocimiento


Estudiantes de la Facultad de Ingeniería Civil obtuvieron el segundo y quinto lugar en Convención del American Concrete Intitute.

Cada año es más sólida la tradición y el alto nivel tecnológico del Instituto de Ingeniería Civil de la UANL pues este otoño fue galardonado con el segundo y quinto lugar en la Convención Internacional del American Concrete Institute (ACI).

En el evento celebrado del 2 al 6 de noviembre en Saint Louis Missouri, Estados Unidos, los dos equipos de estudiantes de la Facultad de Ingeniería Civil fueron reconocidos en el concurso de tecnología del concreto entre otras 24 universidades del continente.

En esta edición de 2008 el ACI abrió una convocatoria en la que los estudiantes participarían en proyectos de tecnología de concreto y en los que calificaron la densidad, resistencia, peso específico y costos de fabricación.

Lo anterior según comentó Darío Aguilar Rodríguez, estudiante galardonado y también colaborador del departamento de Tecnología del Concreto del Instituto de Ingeniería Civil que coordina el doctor Alejandro Durán.

Su equipo el UANL-1, conformado por cuatro estudiantes, trabajó en un diseño de cemento, agregado fino, agua y aditivo para sobresalir en la categoría de resistencia.

En el trabajaron hasta 20 mezclas previas y obtenía su maduración a los cuatro días.

Llevar su cilindro hasta Missouri no fue fácil, comentó Darío, pues como lo transportarían en un recipiente con agua, en el vuelo comercial no les permitirían subirlo.

“Lo que nos hizo sobresalir de las otras universidades fue que casi todos habían fabricado sus cilindros 28 días antes, y nosotros en cuatro días alcanzamos la resistencia que la ACI pedía”, consideró.

Su equipo fue el último en ensayar en la competencia. Teniendo los resultados, el jurado reconoció los trabajos por categoría y finalmente galardonó a los auriazules con el segundo puesto ya en el overall porcentual.

Otras universidades latinas participantes fueron la Universidad de Puerto Rico Mayagüez, la Universidad Metropolitana de Monterrey y la Pontificia Universidad Católica de Chile, ésta última representada por tres franceses de intercambio.

Debido a las pruebas de resistencia obtenidas, la mezcla que lograron, explicó, podría servir para crear una loza de concreto que construya una carretera o una pista de aterrizaje de aeropuerto.

“Obviamente agregando algunos otros materiales, tenemos una resistencia muy alta y a una edad temprana que pueda servir para el alto impacto de llantas de avión”, planteó el estudiante.

“No sé si se pueda patentar pero, por lo menos, yo la utilizaría para construir mi casa porque me dio una buena mezcla.

O quizá partiría de ella pues tiene índices muy altos de resistencia”, agregó. Tecnología del Concreto es una asignatura que se imparte en el séptimo semestre de la carrera y que imparte el ingeniero Jorge M. Rivera Torres, de quien Darío dice, “Ha aprendido mucho en la teoría y práctica”.

“El nivel es muy alto aquí, competimos a nivel internacional. Y aunque el cemento aquí sea producido por locales o extranjeros la mano de obra es mexicana”.

Respecto al segundo equipo, UANL-2, ellos trabajaron una mezcla que compitió como cualidad fuerte en los costos de producción.

El diseño sustituía una parte del cemento, activo más costoso en el proceso, por ceniza volante que sirve también se utiliza como cementante en determinadas mezclas.

En este mismo año, el pasado mes de marzo, en la convención de primavera de la ACI celebrada en Los Ángeles, Estados Unidos, la UANL fue la universidad que más galardones obtuvo.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Explican naturaleza de los sismos

Shri Krishna Singh, experto del Instituto de Geofísica, habla de estos fenómenos naturales

Por lo general, los daños de un sismo se producen cerca de su epicentro. Pero en el caso del terremoto de 1985, que devastó a la Ciudad de México, aquél estuvo a más de 400 kilómetros de distancia de la capital del país, en Michoacán. ¿Por qué, entonces, esta ciudad fue golpeada tan duramente esa vez?

“Porque, debido al subsuelo tan blando sobre el cual se erige, la Ciudad de México tiene propiedades muy raras que hacen que la amplitud de las ondas de un temblor con un epicentro lejano aumente mucho”, responde Shri Krishna Singh, investigador del Instituto de Geofísica y experto mundial en sismos.

Una de las zonas de más riesgo sísmico en México es su costa del Pacífico (Manzanillo, Zihuatanejo, Acapulco, Huatulco…). Asimismo, ciudades del altiplano como Oaxaca, Guadalajara y Morelia están expuestas a los efectos de los sismos que ocurren en la costa y a mayor profundidad, bajo el continente.

“Con todo –considera Singh–, el riesgo sísmico varía de un lugar a otro. En Alaska y el Sur de Chile, donde no hay grandes poblaciones, las consecuencias de un temblor son menores. Japón, en cambio, por su concentración poblacional y frecuente sismicidad, es muy vulnerable. E U es también muy vulnerable, aunque menos que México, donde el riesgo sísmico es de moderado a alto.”

Tipos de ondas

Un temblor genera inicialmente dos tipos de ondas sísmicas con diferentes velocidades: las ondas P (primarias o compresionales) y las S (secundarias o de corte).

“La amplitud de las ondas P es menor que la de las S, y las primeras se propagan más rápido (5.8 kilómetros por segundo) que las segundas (3.4 kilómetros por segundo).”

Una vez que ocurre un sismo, por ejemplo, en Acapulco, las ondas S tardan 90 segundos en llegar a la Ciudad de México (ambas ciudades están separadas por aproximadamente 300 kilómetros).

Como el subsuelo está estratificado, es decir, tiene muchas capas, se generan otras ondas que quedan atrapadas en el mismo y se propagan cerca de la superficie. Estas ondas, conocidas como superficiales (o Love) y Rayleigh (R) llegan un poquito después que las S.

“Ahora bien –apunta Singh–, como la amplitud de las ondas superficiales es mayor que la de las ondas S, aquéllas son las que causan más daño, en general, en el Valle de México.”

Señal de alerta

Si un sismo ocurre en la costa, se puede detectar rápidamente, estimar su magnitud y transmitir una señal de alerta al Valle de México. De esta manera se dispone de bastante tiempo (cerca de un minuto) para tomar medidas de protección civil, como desalojar las escuelas de dos o tres pisos. Por ello, de acuerdo con Singh, la mejor medida de prevención ante los sismos es construir bien, con base en el conocimiento que existe sobre sismología e ingeniería sísmica. El conocimiento actual en estas materias permite estimar el movimiento del terreno en diferentes sitios del Valle de México durante futuros temblores. Es más, dicho conocimiento ya quedó plasmado en el nuevo reglamento de construcción de la Ciudad de México.

“Sin embargo, si la gente empieza a ahorrar centavitos cuando construye una casa o un edificio, quién sabe qué va a pasar durante el próximo terremoto. Hay que estar preparados, porque van a seguir ocurriendo sismos que afectarán a la Ciudad de México y no vamos a poder predecirlos. Tenemos que aprender a vivir con ellos”, finaliza Singh.

Aportaciones

sismológicas

Los estudios y las investigaciones de la UNAM son constantes.

Estudios de la fuente de los temblores.

Análisis de la propagación y amplificación de las ondas sísmicas.

Mapas de la estructura del interior de la Tierra, a partir de la información que arrojan los sismos.

Desarrollo de modelos tectónicos.

Estimación de la amenaza sísmica.

Determinación y difusión de la información del epicentro y la magnitud de los temblores que ocurren en el país.